Domingo XVII del Tiempo Ordinario

Quizá el más grande acierto de la llamada Teología de la Liberación haya sido haberse apoyado en el principio bíblico de que Dios nos ama desde que fuimos concebidos en el vientre de nuestra madre, es decir, que no espera a que nosotros nos arrodillemos para rezarle, porque ya nos amaba mucho antes. Por ello […]